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Editorial Número 179
:: Entelequia
Green IT o tecnología verde. El tema del cuidado del medio ambiente está instalado en la sociedad, lo cual no implica necesariamente, que se haya propagado una conciencia ecológica colectiva.
Sería deseable que la mayor parte de las empresas del sector asumiera el compromiso de involucrarse directamente en esta cuestión. Por una parte, generando productos y soluciones sostenibles y por la otra, buscando caminos para tratar la cada vez más abundante “basura tecnológica”.
Pero pongamos sobre el tapete algunos puntos que, por ser tan obvios, a veces se pierden de vista. Quisiera repasar, para avanzar con claridad, una cuestión radical: la razón de ser de dos entidades, su lógica por decirlo de algún modo: Empresas y Estado.
Amén de las acciones de responsabilidad social empresaria (RSE) que lleven a cabo las compañías, su razón de ser es, indudablemente, la rentabilidad. Si la aplicación de medidas Green IT contribuye a su meta, serán adoptadas con mayor celeridad.
Cuál es, por su parte, la lógica estatal? Estamos acá frente a otra obviedad, que suele también perderse de vista. La meta del Estado es el bienestar común.
Es el Estado quien debe definir políticas tendientes a incrementar el bienestar de los individuos que lo conforman. Si el Estado asume que la protección del medio ambiente redunda en el bienestar común (punto en el que pocos estarán en desacuerdo) debe adoptar medidas tendientes a protegerlo. Medidas disuasivas en lo que haga al perjuicio del medioambiente y persuasivas en lo que concierna a su conservación y eventual mejora.
Por ley general todo siempre funciona mejor si se trata de encauzar su naturaleza que de contrariarla. Por extensión, si desde es Estado se toma en cuenta el lógico y sano espíritu lucrativo empresarial (su naturaleza, digamos) y a partir de allí, se elaboran políticas de premio a las acciones que en procura de un medio ambiente mejor realicen las empresas, todo funcionará, en este punto, mejor. Reducción de cargas impositivas podría ser uno de los nombres de estas políticas.
La responsabilidad social empresaria y su compromiso con el medio ambiente son deseables y loables. Pero no sustituyen al deber del Estado.
El concepto de Green IT es un bastión que pueden o no levantar las empresas, muchas veces incluso desde la efectiva y mensurable reducción de costos que en ciertos casos acarrea su implementación. Pero la elaboración de políticas que redunden en la defensa del medio ambiente no es ,en cambio, para el Estado, una mera opción, sino un compromiso, so pena de perder su identidad lógica, la razón de su existencia: defender el bienestar de sus miembros
No hace falta tener una gran capacidad deductiva para concluir, a partir de estas premisas, que la adopción de un tipo de medidas como la reducción de cargas impositivas para estimular la implementación de tecnología sostenible, contribuiría a que tanto el Estado como las empresas cumplieran su función, su “lógica”.
Las tres notas del informe green IT presentan distintos enfoques. Cómo sigue el sumario? : Carga Impositiva y el desarrollo de un panorama de economía mundial son los otros temas que hacen al cuerpo de esta edición de Entelequia. La segunda parte de la nota publicada en el número anterior sobre TV Digital y la opinión de Cicomra sobre el incremento de los impuestos tecnológicos la completan. Y, como siempre son “otras yerbas” las que la cierran.
Tengan todos nuestros lectores una feliz Navidad y próspero año nuevo.
Hasta la próxima
Juliette Massouh
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