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Editorial Número 181
:: Entelequia
Eficiencia en los recursos financieros y en infraestructura. Ahorro energético y cuidado del medio ambiente son algunos de los términos a los cuales se liga el concepto de virtualización.
Según la consultora Gartner, en el año 2012 estarán virtualizados el sesenta por ciento de los PCs corporativos. La virtualización es, quizás, la tecnología que tendrá mayor impacto en los próximos dos años, moviendo miles de millones de dólares.
Las grandes corporaciones van a la vanguardia en su implementación. Pero lentamente, según lo previsto, se irán incorporando las PYMES. La cultura, el conocimiento de cómo funciona todo esto y la confianza son determinantes en este formato de empresas. Así, veremos incrementarse paso a paso la demanda de virtualización de servidores seguida, en menor medida, de la virtualización de software.
Pero, ¿qué significa y qué implica la virtualización? Los invito a leer las columnas de los ingenieros Norberto Heyaca y Alberto Favoto para sondear en el tema.
Por mi parte y como en un rompecabezas, quiero hacer una llamativa observación. Como tengo una especial adicción a hurgar en las raíces y significados de las palabras, voy a contarles algo al respecto que me resulta entretenido y puede disparar una notable reflexión.
La palabra “virtualización” deriva de “virtual”. La raíz indoeuropea de virtual y también de virtud es “wir” que significa hombre, vigor, virilidad, fuerza, potencia. Pero “virtual” tiene hoy una acepción según la cual es lo opuesto a lo real o a lo existente. Cómo entonces llegamos allí? Aparentemente este sentido de la palabra fue utilizado en primer lugar por la física, más precisamente la óptica antes de llegar a la informática. Así, un espejo genera una imagen “virtual” del objeto que en él se refleja. Es curioso que así se haya usado. Pero pensando e hilando un poco vemos que “virtual” hace alusión en este caso a todo aquello que tiene la potencia, la fuerza, la capacidad, la “virtud” de producir un efecto. El espejo tendría en “virtud” el objeto que en él se refleja.
Retengamos pues, esto: El término “virtual”, en el sentido que le damos hoy en nuestro mundo digital nace de la óptica. Sus orígenes se vinculan así, con la vista. Con la capacidad de ver.
He aquí ahora otra pieza de este rompecabezas que les propongo armar: la palabra “sociedad” y su etimología.
Arrancamos del latín “societas” que significa compañerismo, asociación, unión”. El “socius” es pues, el aliado, el compañero. El verbo del que derivan ambas es “sequor”: seguir. La raíz indoeuropea de esta palabra, (sekw) pasa a formar en alemán e inglés el verbo “mirar”, tal vez por el sentido de seguir con los ojos o la mirada. “See” en inglés y “sehen” en alemán comparten notablemente su raíz con la palabra “sociedad”.
A su turno también “respeto” se vincula con la mirada. Con la observación. Y significa volver a mirar, a observar. Pero no me explayo para no cansarlos con tanto detalle.
Combinemos estos tres términos y reflexionemos al respecto. Todo parece confluir en torno a la mirada. Hemos construido un mundo virtual. Un mundo “en potencia”. Una sociedad también virtual. Donde nos “vemos” nos organizamos, trabajamos, producimos a través de un ordenador. Respetarnos es “mirarnos”, observarnos. Aceptarnos en nuestra diversidad cultural e individual. La mirada de muchos de quienes reflexionan hoy sobre nuestra sociedad, está puesta en este mundo virtual. Los invito a reflexionar al respecto. Y espero, de quien le plazca y se sume al armado de este rompecabezas, sus comentarios.
Hasta la próxima.
Juliette Massouh
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